Donde refugiarse cuando vienen mal dadas en la Bolsa

Donde refugiarse cuando vienen mal dadas en la Bolsa. En sesiones de mercado como las que hemos dejado atrás, en las que se ha vuelto a poner en cuestión la integridad del euro y en las que se ha reactivado la guerra comercial, en las que ha habido fuertes caídas de las Bolsas y ampliaciones de las primas de riesgo que nos recordaban a los peores momentos de la crisis, a los inversores les surge la lógica pregunta de qué hacer, de dónde refugiarse hasta que escampe. «La estrategia defensiva hay que tomarla antes de que se produzca la tempestad».

Porque no hay que despreciar la liquidez. Carlos Farrás, de DPM Finanzas, la trata como un activo más, aunque no rente nada. Y también Joaquín Robles, de XTB, defiende la liquidez, sobre todo en las carteras de los inversores minoristas, especialmente si se considera (como lo hace Robles), que las turbulencias no van a durar mucho tiempo, dado que tienen origen político y no económico. «El inversor que tenga miedo de verdad, que se vaya a liquidez». Puede tener sentido contar con algo de oro en la cartera, entre un 5% y un 10%, dependiendo del perfil. García-Purriños explica que añadir oro a la cartera reduce la probabilidad de que la ataque un evento de cola o la protege contra éste y, además, reduce la dimensión de la caída más grande que puede sufrir el patrimonio invertido en los mercados. Además, con vista al corto plazo, García-Purriños espera que la onza alcance niveles en el entorno de los 1.450 dólares. «Creemos que un posible repunte de la inflación ante unos tipos de interés nominales manteniéndose o elevándose ligeramente pesará positivamente sobre el oro».

Borja Gómez, de Dunas Capital Inverseguros, señalaba esta semana que, de entrar en renta fija, sólo lo haría en bonos alemanes y estadounidenses. Con ello coincide Carles Planas de Farnés, de Ginvest, aunque como apuesta muy puntual, para salir en dos semanas, para movimientos como los de los últimos días. Y, de hecho, mientras los títulos de la periferia sufrían, el dinero fluía hacia los bonos de esos dos países ‘core’. Así, la rentabilidad del bono alemán a diez años pasó del 0,65% al 0,25% y la del americano, del 3,10% al 2,80% durante la crisis italiana. Lo que hizo David Ardura, de Gesconsult, para protegerse en los últimos días fue cubrir las posiciones que tenía en deuda italiana y descubrir la del bono alemán, apostando de este modo por una ampliación de la prima de riesgo. Y es que otra manera de protegerse de las caídas, como señala Miguel Ángel Bernal, del IEB, es utilizar el mercado de futuros para ponerse corto. O comprar un ETF inverso. Aunque son opciones mucho más sofisticadas que no sólo pueden utilizarse con los bonos, sino también con acciones e índices…

Cristina Vallejo 

Leer más: Activos refugio para cuando vienen mal dadas en la Bolsa y en la renta fija

AITA

Actualmente Ceo. de noticiasdeaita.com .es En bolsa desde el año 2.000 colaborador y administrador en el foro del mundobursátil.com durante más de cinco años.

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